Las alas de las aves urbanas también son las nuestras

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A finales del mes pasado, contactaron con Impulso Territorial desde la Asociación Proyecto Hogar
para que realizáramos una actividad de pajareo con las chicas de «Bailando bajo la lluvia», así que nos fuimos a El Retiro a pasar una tarde increíble.  

Allí conocieron a sus vecinas, las aves urbanas, con las que no solo comparten ciudad, sino también la capacidad de volar hacia el futuro que ellas elijan, porque muchas veces, nosotras también tenemos alas.

Asociación Proyecto Hogar

«Bailando bajo la lluvia» es uno de los proyectos que desarrolla la Asociación Proyecto Hogar.

Pero, ¿qué es Proyecto Hogar?

Son un grupo de soñadoras con una increíble vocación por la ayuda: trabajan ilusionadas y de manera incansable para intentar que este mundo sea más humano. 

Además, colaboran como una familia, hombro con hombro y, aunque a veces la realidad parece que les lleve la contraria, ahí siguen, desde el año 89, luchando.

Quizás, parte de esta fuerza radica en que saben y sienten que «hogar no es un lugar, es un sentimiento» y, la que escribe, puede dar fe de que cuando trabajas con ellas, te sientes en casa.

Y, ¿bailando bajo la lluvia?

Bailando bajo la lluvia

¿Qué es Bailando bajo la lluvia? Técnicamente, es uno de los proyectos que desarrolla Proyecto Hogar, pero, si me lo permitís, para mí es magia.

Magia en el sentido no de conseguir cosas imposibles, sino de hacerte creer que otra sociedad es posible. En este proyecto trabajan con chicas adolescentes de entornos especialmente vulnerables.

Para trabajar con ellas usan la mediación artística, ya que la danza, la pintura o cualquier tipo de expresión artística muchas veces es la mejor forma de explorar tu interior.

No solo pajareo también búsqueda de nuestras alas.

Después de leer la descripción de la Asociación y del Proyecto, entenderéis por qué me hizo tanta ilusión que contaran conmigo para esta actividad, coincidiendo, además, con su cierre de curso.

La actividad consistió en un recorrido por El Retiro descubriendo a nuestras vecinas las aves urbanas.

Bailando baja la lluvia ahora también está lleno de pajareras.

Por ejemplo, las chicas aprendieron que debido al dimorfismo sexual, la hembra de gorrión común (Passer domesticus) y el macho no son iguales y que, por desgracia, cada vez es un ave menos común: su población europea ha caído un 63 % en solo 30 años.

También pudieron ver que, aunque todos los pájaros negros parezcan iguales, ¡no lo son! Podemos estar antes un simpático Mirlo (Turdus merula) o ante un estiloso Estornino negro (Sturnus unicolor).

Diferentes «pájaros negro» que pudimos ver en El Retiro.

Otra de las aves que nos encontramos por el camino fue al Carbonero común (Parus major) con su corbata, esa franja negra que atraviesa su pecho y que hace que parezca que siempre va de traje.

Pero no solo vimos aves. También compartirnos momentos, anécdotas y esta actividad sirvió para que Macarena, la creadora de Bailando bajo la Lluvia, nos contara la importancia de las alas. Las alas no son solo una estructura fruto de la evolución que aparece en las aves. En muchas de ellas, también son una herramienta de vuelo increíble que les permiten cruzar enormes distancias en periodos de tiempo muy pequeños.

En nuestro caso, cuando nos salen alas también adquirimos esa capacidad de volar, pero no a grandes distancias, sino a por nuestros sueños. Las alas nos empoderan y nos hacen libres, nos dejan ver que, detrás de las nubes, está nuestro objetivo esperando a que lleguemos, solo hay que creer y volar.

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